yo no respiro
es la tierra que se mueve
buscando el amanecer
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domingo, 29 de marzo de 2015
sábado, 21 de febrero de 2015
Proyecciones IX : silencios
Hoy
Hoy soñé con una voz. Una voz que me llamaba sin cesar. No podía terminar de entender lo que decía, pero cuando parecía acercarme a la fuente, podía sentir el mundo de la vigilia más y más cerca, hasta que desperté. Intenté escribir sobre ella poemas de amor, pero no me sale nada. Es la cuarta vez que me siento en frente de esta hoja, viendo si puedo decir algo que aun no haya dicho, viendo si puedo eludir la repetición. O aunque sea, decir algo. Y en todo caso... ¿Por qué tendría que ser una historia de amor lo que debería escribir? Como sea, me di cuenta que la ubicación de lo esperado y los puntos de partidas son más confusos de lo que creía.
se difuminan en las nubes
son lo que no son
en el viento
o de lo contrario no serían nada.
Y cuando finalmente se hacen mínimamente discernibles... el silencio, la espera.
experimentando el no poder decir
tirado en el pasto
mirando sin ver
los cielos, las generaciones
todo transcurre
(todo)
siglos después
¿Qué se espera en un silencio? ¿Un final? ¿Un sueño que perseguir? ¿Una llamada? ¿Una forma nueva? ¿Algo oculto? Sea lo que sea, salía de mi vientre, que se movía al ritmo del sol. Esta entidad buscaba crecer, pero solo había incomodidad en mi, que aumentaba con el transcurrir de las eternidades que pasé en ese lugar. Mis labios se mueven y no se mueven al mismo tiempo. No se si los muevo yo o se mueven como parte del todo. ¿Acaso había ya alguna diferencia?
Estoy diciendo algo. Tiene sabor a nombre.
por un segundo me vi caminando delante mio
era un niño inocente
puro movimiento invisible
sus pies eran mis pies
pero no les recordaba
la angustia
la sonrisa
la desesperación
también eran mías
y eran reales
(inesperada
no siempre bienvenida
la revelación)
¿Y si estoy diciendo?
¿Y si lo que digo es lo único que no puedo escuchar?
antes del inicio de los tiempos
mientras tanto
antes de que todo sea
hay dos nombres opuestos que significan lo mismo
nacieron para dar sentido a los extremos de lo conocido
y así, a todo lo que esta de por medio
una vez en la vida de cada universo
en una noche como cualquier otra
se cruzarán en un desierto estrellado
y compartirán el pan y la sal al fuego de una hoguera
luego, no hacen más que mirarse a los ojos
ya que nada de lo que digan, podría el otro entender
al llegar el alba, todo lo entienden y por ello sonríen
pero ya es hora de seguir su viaje hacia el otro extremo del todo
cada uno cargará en su vientre con un hijo del otro
ellos olvidarán ese encuentro al anochecer de ese día
y jamás se volverán a ver
pero quizá
a través de los eones
puedan volverse a escuchar
Hoy soñé con una voz. Una voz que me llamaba sin cesar. No podía terminar de entender lo que decía, pero cuando parecía acercarme a la fuente, podía sentir el mundo de la vigilia más y más cerca, hasta que desperté. Intenté escribir sobre ella poemas de amor, pero no me sale nada. Es la cuarta vez que me siento en frente de esta hoja, viendo si puedo decir algo que aun no haya dicho, viendo si puedo eludir la repetición. O aunque sea, decir algo. Y en todo caso... ¿Por qué tendría que ser una historia de amor lo que debería escribir? Como sea, me di cuenta que la ubicación de lo esperado y los puntos de partidas son más confusos de lo que creía.
se difuminan en las nubes
son lo que no son
en el viento
o de lo contrario no serían nada.
Y cuando finalmente se hacen mínimamente discernibles... el silencio, la espera.
experimentando el no poder decir
tirado en el pasto
mirando sin ver
los cielos, las generaciones
todo transcurre
(todo)
siglos después
¿Qué se espera en un silencio? ¿Un final? ¿Un sueño que perseguir? ¿Una llamada? ¿Una forma nueva? ¿Algo oculto? Sea lo que sea, salía de mi vientre, que se movía al ritmo del sol. Esta entidad buscaba crecer, pero solo había incomodidad en mi, que aumentaba con el transcurrir de las eternidades que pasé en ese lugar. Mis labios se mueven y no se mueven al mismo tiempo. No se si los muevo yo o se mueven como parte del todo. ¿Acaso había ya alguna diferencia?
Estoy diciendo algo. Tiene sabor a nombre.
por un segundo me vi caminando delante mio
era un niño inocente
puro movimiento invisible
sus pies eran mis pies
pero no les recordaba
la angustia
la sonrisa
la desesperación
también eran mías
y eran reales
(inesperada
no siempre bienvenida
la revelación)
¿Y si estoy diciendo?
¿Y si lo que digo es lo único que no puedo escuchar?
antes del inicio de los tiempos
mientras tanto
antes de que todo sea
hay dos nombres opuestos que significan lo mismo
nacieron para dar sentido a los extremos de lo conocido
y así, a todo lo que esta de por medio
una vez en la vida de cada universo
en una noche como cualquier otra
se cruzarán en un desierto estrellado
y compartirán el pan y la sal al fuego de una hoguera
luego, no hacen más que mirarse a los ojos
ya que nada de lo que digan, podría el otro entender
al llegar el alba, todo lo entienden y por ello sonríen
pero ya es hora de seguir su viaje hacia el otro extremo del todo
cada uno cargará en su vientre con un hijo del otro
ellos olvidarán ese encuentro al anochecer de ese día
y jamás se volverán a ver
pero quizá
a través de los eones
puedan volverse a escuchar
sábado, 14 de febrero de 2015
lunes, 2 de febrero de 2015
melodía
en este decir sin decir nada
en este rinconcito de cosas rotas
(donde se marean hasta los muertos)
(donde se marean hasta los muertos)
en esta melodía
que no termino de circundar
que no termino de circundar
siempre extraña
siempre viva
en esta pausa a medio suspirar
(y sonreír)
todo es exilio
todo me pertenece
miércoles, 21 de enero de 2015
Anécdotas Platenses IV: Cotidiano
Hasta hace unos días, con un amigo, cuidábamos una casa mientras sus dueños vacacionaban. Uno de esos días, en horas de la tarde, me quedo solo, boludeando. Estaba en la computadora, tranca, viviendo en lo terrenal de los videojuegos, hasta que algo descolocó esa abstraída cotidianidad. Al pararme para ir a busca algo de jugo, frente a la heladera, veo el suelo lleno de leche. La puta madre. No es que era una leche cualquiera, era la única que había. Que habíamos ido a comprar porque las demás estaban vencidas. Bue, fue. Limpio el suelo y la parte de la heladera donde había chorreado y si: la leche se había roto por abajo y perdía. Me quedaba sin la merienda que quería. En fin.
Esa misma noche, ya acompañado otra vez, al disponernos a cenar, sentimos un olor muy fuerte que venía de la cocina. Si, donde había chorreado la leche. Lo más probable era que haya quedado algo debajo de la heladera, a simple vista no se veía nada... y toda la paja del mundo de correr la heladera para ver qué onda. Ya fueeee.
Y convivíamos con el olor a mierda de la leche podrida. Nos acostumbrábamos a los pocos minutos. Y al día siguiente otra vez lo mismo. Se sentía muy fuerte al llegar al lugar, viniendo de otro ambiente, pongamoslé "normal". Pero pasado ese pequeño tiempo acompañado del olor, ya te aclimatabas y hasta nos reíamos de ello. Lo "normal" se desdibujaba. Como todo lo humano. Había cosas más importantes, si. Ya fue.
Ayer me mandaron un mensaje, diciendo que todavía hay olor a podrido en la casa. Pero ya no estoy más ahí como para hacer algo, digamos, y bueno, sigue siendo una tremenda paja mover esa heladera.
Ya de regreso en mi casa me di cuenta de la metáfora de todo esto y no pude reírme más del asunto.
Mañana quizá pueda.
Mañana quizá pueda.
sábado, 27 de diciembre de 2014
domingo, 30 de noviembre de 2014
desayuno
(Hola)
crece
hacia la sonrisa
con las raíces al viento
suelo de los sueños
que nos sueñan
abrazan
alimentan
de infinitud
de cotidianos imposibles
de la esperanza
de que quizá
estemos despiertos
crece
hacia la sonrisa
con las raíces al viento
suelo de los sueños
que nos sueñan
abrazan
alimentan
de infinitud
de cotidianos imposibles
de la esperanza
de que quizá
estemos despiertos
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